Bievenidos al blog de "Historia e historia", un blog referido a la Historia como disciplina, y la historia como el acontecer de hechos, acontecimientos y/o procesos históricos de Argentina y América...
domingo, 18 de agosto de 2013
Síntesis histórica: de 1943 a 1983
La etapa
peronista
En 1943 un grupo de militares nacionalistas dio un golpe de estado y derrocó al
presidente Castillo. Dentro de este grupo se destacó el coronel Juan Domingo
Perón, quien, desde la secretaría de Trabajo y Previsión, llevará adelante una
política tendiente a mejorar la legislación laboral y social (vacaciones pagas,
jubilaciones, tribunales de trabajo). El apoyo popular a Perón lo llevará al
gobierno en las elecciones de 1946. Durante sus dos presidencias (1946-1952 y
1952-1955) Perón, que ejercerá el poder limitando el accionar de la oposición y
censurando a la prensa, impulsará una política que combinaba el impulso de la
industria, el empleo, las comunicaciones y los transportes, con la acción
social desarrollada por Eva Perón a través de la construcción de hospitales,
escuelas, hogares para niños y ancianos, y ayuda económica para los más pobres.
La
inestabilidad política
En 1955 un nuevo golpe militar derrocó a Perón, quien marchó al exilio. A partir de entonces y hasta 1973, los peronistas no podrán votar por su partido. En ese período habrá dos presidentes civiles, Arturo Frondizi (1958-62) y Arturo Illia (1963-66) que intentarán impulsar el desarrollo nacional y poner fin a la proscripción del peronismo. Ambos serán derrocados por golpes militares. El golpe del ’66, llamado Revolución Argentina, se prolongó en el poder por siete años hasta que la presión popular expresada en violentas protestas como el Cordobazo y en la aparición de grupos guerrilleros, obligó a los militares a llamar a elecciones el 11 de marzo de 1973. El candidato peronista, Héctor Cámpora, resultó electo.
En 1955 un nuevo golpe militar derrocó a Perón, quien marchó al exilio. A partir de entonces y hasta 1973, los peronistas no podrán votar por su partido. En ese período habrá dos presidentes civiles, Arturo Frondizi (1958-62) y Arturo Illia (1963-66) que intentarán impulsar el desarrollo nacional y poner fin a la proscripción del peronismo. Ambos serán derrocados por golpes militares. El golpe del ’66, llamado Revolución Argentina, se prolongó en el poder por siete años hasta que la presión popular expresada en violentas protestas como el Cordobazo y en la aparición de grupos guerrilleros, obligó a los militares a llamar a elecciones el 11 de marzo de 1973. El candidato peronista, Héctor Cámpora, resultó electo.
El
regreso del peronismo
Entre 1973 y 1976 gobernó nuevamente el peronismo con cuatro presidentes
(Cámpora, 1973; Lastiri, 1973; Perón, 1973-1974; e Isabel Perón 1974-1976),
quienes intentaron retomar algunas de las medidas sociales del primer
peronismo, como el impulso de la industria y la acción social, el mejoramiento
de los sueldos y el control de precios. Pero los conflictos internos del
movimiento peronista y la guerrilla, sumados a la crisis económica mundial de
1973, complicaron las cosas que se agravaron aun más con la muerte de Perón en
1974 y la incapacidad de su sucesora Isabel Perón para conducir el país. Esta
crisis fue utilizada como excusa para terminar con el gobierno democrático y
dar un nuevo golpe militar.
La
dictadura
La dictadura militar que gobernó el país entre 1976 y 1983 contó con el decisivo respaldo de los grandes grupos económicos nacionales y el financiamiento permanente de los grandes bancos internacionales y los organismos internacionales de crédito como el Banco Mundial y el FMI. El saldo de su gestión fue el de miles de muertos y desaparecidos, centenares de miles de exiliados, la derrota del Ejército argentino en Malvinas, la multiplicación de la deuda externa por cinco, la destrucción de gran parte del aparato productivo nacional y la quiebra y el vaciamiento de la totalidad de las empresas públicas a causa de la corrupción de sus directivos.
La dictadura militar que gobernó el país entre 1976 y 1983 contó con el decisivo respaldo de los grandes grupos económicos nacionales y el financiamiento permanente de los grandes bancos internacionales y los organismos internacionales de crédito como el Banco Mundial y el FMI. El saldo de su gestión fue el de miles de muertos y desaparecidos, centenares de miles de exiliados, la derrota del Ejército argentino en Malvinas, la multiplicación de la deuda externa por cinco, la destrucción de gran parte del aparato productivo nacional y la quiebra y el vaciamiento de la totalidad de las empresas públicas a causa de la corrupción de sus directivos.
La
democracia
Desde 1983, el país vive en democracia restableciéndose las libertades públicas y los derechos humanos, y la cultura argentina volvió a destacarse en el mundo. La herencia dejada por la dictadura militar fue muy pesada y los sucesivos gobiernos (Raúl Alfonsín, 1983-1989 y Carlos Menem 1989-1999) vieron condicionados sus planes sociales y políticos por las presiones económicas. Menem entendió que la solución pasaba por una política de privatizaciones. Esta política generó una breve etapa de bienestar (1991-1995), pero que concluyó con una profunda crisis que generó desocupación y aumentó notablemente la deuda externa.
Desde 1983, el país vive en democracia restableciéndose las libertades públicas y los derechos humanos, y la cultura argentina volvió a destacarse en el mundo. La herencia dejada por la dictadura militar fue muy pesada y los sucesivos gobiernos (Raúl Alfonsín, 1983-1989 y Carlos Menem 1989-1999) vieron condicionados sus planes sociales y políticos por las presiones económicas. Menem entendió que la solución pasaba por una política de privatizaciones. Esta política generó una breve etapa de bienestar (1991-1995), pero que concluyó con una profunda crisis que generó desocupación y aumentó notablemente la deuda externa.
¿Por qué hablamos del “Unicato” de Juárez Celman?
Entre 1886 y 1890, Miguel
Juárez Celman ocupó el cargo de presidente de la República, designación que
obtuvo gracias al dominio que el Partido Autonomista Nacional ejercía sobre la
política argentina. Juárez Celman acentúo el estilo político de su predecesor y
cuñado, Julio A. Roca. Endureció los rasgos autoritarios del régimen político,
atacó a la oposición y llegó a postular la inutilidad de un régimen basado en
elecciones populares.
Juárez Celman invalidó a
todo aquel que representara un problema, incluyendo al propio Roca: a través de
sucesivas intervenciones federales, fue concentrado el poder en su persona,
hasta que se bautizó a su presidencia como “el Unicato”.
El
proceso de concentración de autoridad se acentuó cuando Juárez Celman unió a su
condición de presidente de la República la de jefe del Partido Autonomista
Nacional. Sus contemporáneos llamaron “Unicato” a esta fuerte concentración de
poder político en la persona del Presidente.
domingo, 11 de agosto de 2013
sábado, 3 de agosto de 2013
¿Historia o historia?
Si hablamos de Historia, nos referimos a la ciencia que tiene como objeto de estudio a la humanidad en un período y tiempo determinados.
La historia, en cambio, refiere el conjunto de hechos o acontecimientos realmente acaecidos en el pasado de la humanidad; aunque muy frecuentemente se entiendan restrictivamente como hechos históricos únicamente a los acontecimientos trascendentes, los que tienen un alcance lo suficientemente amplio como para ser útiles en la comprensión de procesos posteriores, o al menos lo que son interpretados así desde la perspectiva del historiador que los destaca o considera dignos de recuerdo (memoria histórica). La selección de esos hechos o acontecimientos es cuestión de debate, pues cada una de las interpretaciones de la historia pone el protagonismo (sujeto histórico) en uno u otro lugar, lo que determina que datos o cuestiones considerar relevantes.
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